Naturkon rompe con la Diputación: “No existe una estrategia real para proteger la biodiversidad en Gipuzkoa”
La relación entre las instituciones y los movimientos ecologistas atraviesa uno de sus momentos más delicados en Gipuzkoa. Naturkon, la coordinadora que agrupa a organizaciones naturalistas y ecologistas del territorio, ha decidido suspender las relaciones y reuniones que mantenía con la Diputación Foral tras dos años de encuentros que, según denuncia la plataforma, “no han servido para influir en la conservación de la naturaleza ni para impulsar políticas eficaces de protección ambiental”.
La decisión marca un punto de inflexión en el diálogo entre la administración foral y uno de los principales agentes sociales vinculados a la defensa del patrimonio natural guipuzcoano. Lo que comenzó, explican desde Naturkon, con “ilusión y voluntad de colaboración”, ha terminado convertido en un proceso “estéril”, sin resultados tangibles y sin una hoja de ruta clara para afrontar la crisis de biodiversidad.
La ruptura no se limita a un desacuerdo puntual. El comunicado difundido por la coordinadora dibuja un diagnóstico mucho más profundo: la ausencia de una política ambiental coherente y ambiciosa en áreas clave como la gestión de espacios protegidos, los bosques, la caza, la pesca o la conservación de especies amenazadas.
“No hay planificación ni voluntad política”
Naturkon sostiene que uno de los principales problemas detectados durante estos dos años ha sido la falta de estrategias concretas para conservar y restaurar el patrimonio natural. Según denuncian, las reuniones mantenidas con responsables forales no se han traducido en avances reales ni en compromisos verificables.
La coordinadora recuerda que Gipuzkoa cuenta con importantes espacios integrados en la Red Natura 2000 y con parques naturales cuya gestión debería orientarse prioritariamente a la protección de la biodiversidad. Sin embargo, consideran que la Diputación continúa apostando por modelos de gestión insuficientes y, en algunos casos, incompatibles con los objetivos de conservación.
Entre las reclamaciones trasladadas a la institución foral figura la necesidad urgente de actualizar los planes de gestión de las Zonas de Especial Conservación (ZEC). Para ello, afirman, resulta imprescindible conocer con rigor científico el estado ecológico de los hábitats y destinar más recursos humanos y económicos a su seguimiento.
Asimismo, reclaman una redefinición del modelo de gestión de los parques naturales, que a su juicio sigue priorizando usos y actividades económicas por encima de la recuperación ecológica. También exigen claridad sobre cómo se aplicará en Gipuzkoa la nueva legislación europea sobre restauración de la naturaleza y reclaman el desarrollo efectivo de corredores ecológicos que permitan conectar hábitats y frenar la fragmentación del territorio.
El deterioro forestal, en el centro de las críticas
Uno de los apartados más duros del comunicado se refiere a la política forestal de la Diputación. Naturkon acusa directamente a la institución de haber orientado la gestión de los montes hacia la explotación maderera intensiva, una estrategia que, según denuncian, ha provocado que más de la mitad de las plantaciones forestales se encuentren enfermas.
La coordinadora cuestiona especialmente el papel de Basotik, la fundación impulsada por la Diputación para la gestión forestal. En lugar de representar un cambio de modelo, sostienen, esta entidad ha reforzado el sistema intensivo existente y ha favorecido dinámicas de privatización que dejan de lado el interés general.
Desde el movimiento ecologista reclaman un “cambio radical” en los objetivos de la fundación y una orientación clara hacia la recuperación de bosques autóctonos y ecosistemas resilientes frente al cambio climático.
El debate forestal lleva años generando tensión en Gipuzkoa. La expansión de monocultivos forestales, especialmente de coníferas destinadas a la industria maderera, ha sido objeto de críticas recurrentes por parte de científicos y colectivos ambientales, que alertan de sus efectos sobre la biodiversidad, el suelo y la salud de los ecosistemas.
Caza y pesca: reclaman decisiones basadas en criterios científicos
Naturkon también cuestiona la gestión de la caza y la pesca en el territorio. En ambos casos, denuncian que las decisiones administrativas no están suficientemente apoyadas en criterios científicos ni en evaluaciones rigurosas del impacto sobre la biodiversidad.
En materia de caza, alertan de la falta de medios para garantizar la seguridad y solicitan estudiar restricciones o prohibiciones en zonas especialmente sensibles desde el punto de vista ecológico.
Respecto a la pesca fluvial, critican que no se tenga suficientemente en cuenta el estado ecológico de los ríos ni el deterioro de los ecosistemas acuáticos. Reclaman, además, una apuesta decidida por la conservación y recuperación de especies de agua dulce, muchas de ellas amenazadas por la degradación ambiental y la presión humana.
Preocupación por la desaparición de especies y hábitats
Otro de los aspectos que más inquieta a Naturkon es la ausencia de planes de conservación para especies protegidas o de interés comunitario. Según denuncian, ni siquiera existe información actualizada sobre el estado de conservación de muchas de ellas.
La coordinadora considera especialmente grave esta carencia en un contexto global marcado por el acelerado declive de la biodiversidad. Organismos internacionales y estudios científicos vienen alertando desde hace años de la pérdida masiva de especies y de la degradación de ecosistemas esenciales para el equilibrio ambiental.
También muestran preocupación por la gestión de los pastos de montaña y por la falta de transparencia en torno al proyecto Life Oreka Mendian, impulsado para abordar el equilibrio ecológico de los espacios pastoriles. Naturkon asegura desconocer los resultados concretos del programa y reclama estudios sobre el impacto de los purines y sobre el estado real de conservación de estos hábitats.
Críticas a los mecanismos de participación
Más allá de las cuestiones ambientales, la ruptura evidencia también un deterioro en la relación institucional con los colectivos sociales. Naturkon denuncia que la participación de organizaciones ecologistas en foros administrativos se ha visto dificultada en lugar de facilitada.
La coordinadora recuerda que representa a entidades sin ánimo de lucro que trabajan en defensa del interés general y considera imprescindible que las administraciones habiliten mecanismos reales y eficaces de participación ciudadana en materia ambiental.
Pese a la suspensión de las relaciones, el colectivo no cierra completamente la puerta al diálogo. “Si la Diputación muestra una voluntad real de colaboración, no volveremos a cerrar las puertas a la participación”, señalan.
Movilización ciudadana por el Día Internacional de la Biodiversidad
Coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Biodiversidad, el próximo 22 de mayo, Naturkon ha convocado una acción reivindicativa y ambiental en Ulía, en San Sebastián, para denunciar la situación y promover la implicación ciudadana en la defensa de la naturaleza.
La cita tendrá lugar el domingo 24 de mayo. A las diez de la mañana partirá una marcha desde la Casa de Cultura Okendo, en el barrio de Gros, y media hora más tarde los participantes se reunirán en el aparcamiento de Ulía para realizar labores de erradicación de plantas invasoras. La jornada concluirá a mediodía con un pequeño almuerzo colectivo.
La convocatoria busca combinar protesta y acción directa en favor de la biodiversidad, en un momento en el que los colectivos ecologistas consideran que la emergencia ambiental sigue sin ocupar un lugar prioritario en las políticas públicas.
La ruptura entre Naturkon y la Diputación no supone únicamente el fracaso de una mesa de diálogo. Refleja, sobre todo, el creciente choque entre dos visiones distintas sobre el futuro del territorio: una centrada en la explotación de los recursos naturales y otra que reclama situar la conservación ecológica en el centro de las decisiones políticas.
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