Bilbao rueda su futuro: Punta Zorrotza se transforma en el gran plató del norte
El cine, las series y la producción audiovisual tienen cada vez más peso en la economía y en la identidad de las ciudades. Y ahora, Bilbao quiere dar un paso decisivo para consolidarse como uno de los grandes escenarios de Europa. El proyecto para convertir Punta Zorrotza en la sede del “Hub Audiovisual Bilbao Bizkaia” ha salido ya a licitación, marcando el inicio de una transformación que promete cambiar no solo un espacio urbano, sino también el futuro de toda una industria.
La decisión, aprobada por la junta de gobierno municipal, abre la puerta a una intervención ambiciosa sobre antiguos pabellones industriales que, en pocos meses, comenzarán a mutar en un enclave creativo preparado para albergar rodajes, equipos técnicos y talento internacional. El objetivo es claro: convertir este rincón de la ciudad en un punto neurálgico para la producción audiovisual.
De muelle industrial a escenario de historias
Ubicado en Punta Zorrotza, junto a la ría, el espacio reúne condiciones difíciles de encontrar en otras ciudades. Su carácter industrial, la amplitud de sus naves y su proximidad al agua lo convierten en un lugar especialmente atractivo para recrear todo tipo de escenarios. No es casualidad que, incluso antes de su transformación, ya haya acogido más de 30 producciones en los últimos años.
Películas como El Hoyo o series como Intimidad han encontrado aquí un entorno versátil capaz de adaptarse a distintas narrativas. Ahora, con la creación del Hub, esa capacidad se multiplicará.
Una infraestructura pensada para rodar
El proyecto que sale a concurso no es una simple rehabilitación, sino una intervención integral que busca adaptar el espacio a las exigencias de la industria audiovisual contemporánea. En esta primera fase se actuará sobre cuatro grandes pabellones industriales —identificados como 1, 2, 7 y 8—, un antiguo chalet y varias infraestructuras auxiliares.
Las naves, amplias y diáfanas, se acondicionarán para funcionar como platós, almacenes de atrezo, talleres de carpintería o espacios de apoyo técnico. El chalet, por su parte, se rehabilitará completamente para acoger oficinas de producción, áreas de vestuario, maquillaje y peluquería, configurando así un ecosistema completo capaz de cubrir todas las necesidades de un rodaje.
Además, el recinto será cerrado perimetralmente para garantizar la seguridad y la privacidad de las producciones, un requisito imprescindible en una industria donde la confidencialidad es clave. A ello se sumará la modernización de todas las redes de servicios: electricidad, telecomunicaciones, fibra óptica, saneamiento, iluminación y sistemas de seguridad.
Un plató al aire libre junto a la ría
Uno de los elementos más singulares del proyecto es la integración del entorno natural y urbano en la propia infraestructura audiovisual. La cercanía a la ría no solo aporta valor paisajístico, sino que se convierte en un recurso escenográfico de primer orden.
El espacio exterior —más de 40.000 metros cuadrados en total— podrá utilizarse como base logística para los equipos (el conocido “base camp”) o como zona de rodaje al aire libre, donde construir decorados y recrear escenas fuera de plató. Este concepto, conocido como “backlot”, es habitual en grandes complejos audiovisuales internacionales, pero todavía poco extendido en el contexto estatal.
Una apuesta estratégica a largo plazo
El impulso del Hub Audiovisual Bilbao Bizkaia no surge de la nada. Es el resultado de una estrategia compartida entre el Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación Foral de Bizkaia, que desde 2015 trabajan para posicionar el territorio como destino competitivo en el sector audiovisual.
La inversión inicial, cifrada en cuatro millones de euros, representa solo el primer paso de un proyecto con vocación de crecimiento. Más allá de las cifras, lo que está en juego es la capacidad de atraer rodajes, generar empleo cualificado, retener talento y proyectar la imagen de Bilbao a nivel internacional.
Cultura, economía e identidad
El impacto de este tipo de infraestructuras va mucho más allá de la pantalla. Cada rodaje implica la movilización de equipos técnicos, actores, proveedores locales y servicios auxiliares. Hoteles, restaurantes, transporte, construcción o diseño se benefician de una actividad que actúa como motor económico transversal.
Pero hay también un componente intangible: el relato. Las ciudades que aparecen en películas y series se convierten en referentes culturales, en destinos turísticos y en escenarios reconocibles para millones de espectadores.
El inicio de una nueva etapa
Si se cumplen los plazos previstos, las obras comenzarán en otoño de este mismo año. Será entonces cuando Punta Zorrotza empiece a transformarse físicamente en lo que ya es, sobre el papel, una de las apuestas más ambiciosas del norte de España en materia audiovisual.
Bilbao, que en las últimas décadas ha sabido reinventarse desde lo industrial hacia lo cultural y creativo, suma ahora un nuevo capítulo a su historia. Esta vez, con focos, cámaras y acción.
Comparte en tus redes sociales:


