Euskal Museoa Bilbao instala el tronco ingrávido del edificio Misericordia en la recta final de su remodelación integral
- Elixabete Etxanobe, Diputada General de Bizkaia, Juan Mari Aburto, Alcalde de Bilbao, Sorkunde Aiarza, Directora-Gerente del Euskal Museoa, y el equipo técnico encargado del proyecto, han visitado la obra en su fase final de crecimiento.
- Raúl Escrivá, ingeniero responsable de la instalación del tronco ingrávido, afirma que “este elemento arquitectónico representa de forma metafórica el tronco del árbol que sustenta la cultura vasca.”
- La institución vizcaína prevé abrir sus puertas al público en el segundo trimestre de 2026.
- Actualmente, se ha instalado una vitrina “piloto” con la que el equipo de colecciones de Euskal Museoa está trabajando para terminar de definir los aspectos relacionados con la futura museografía.

Euskal Museoa Bilbao avanza en los trabajos de remodelación integral con el inicio de la instalación del impresionante “tronco ingrávido” en el edificio Misericordia. La institución vizcaína sigue adelante con la reforma arquitectónica y museográfica que comenzó en noviembre y que ahora entra en su fase final. Esta etapa de crecimiento implica el “armado” de las plantas de los cuatro edificios (Kurtze, Misericordia, Unamuno y Claustro), tras haber completado las complejas tareas de cimentación necesarias.
Elixabete Etxanobe, Diputada General de Bizkaia, Juan Mari Aburto, Alcalde de Bilbao, y Sorkunde Aiarza, Directora del Euskal Museoa, han visitado la obra, liderada por el ingeniero Raúl Escrivá, para observar de cerca la instalación de una de las piezas arquitectónicas clave: el tronco ingrávido.
Avances en la construcción
Durante la visita, guiados por el equipo técnico, los representantes pudieron apreciar los significativos avances en el “armado” de los diferentes edificios que formarán parte del futuro Euskal Museoa de Bilbao. Este destacado elemento arquitectónico se encuentra en el edificio Misericordia. Allí se ha realizado un vaciado completo de los forjados y cubiertas, y la planta inferior se sitúa a cota de claustro para garantizar una óptima accesibilidad. Además, se está creando un graderío que transformará este espacio en un gran atrio.
En cuanto a los detalles técnicos y conceptuales del tronco ingrávido, se ha querido materializar el concepto ARETZ BIZIA en el gran atrio que se está construyendo, convirtiéndolo en un espacio que representa y expresa los valores del proyecto arquitectónico y museográfico. Este “tronco hueco” reestructura los forjados existentes con madera, generando la sensación de un gran espacio ingrávido, mientras que la cubierta se reconstruye con grandes cerchas de madera que evocan tanto la construcción de las cubiertas de los caseríos como la de los barcos.
Interconexión de espacios
El objetivo es que este lugar albergue en su nivel inferior los primeros contenidos relacionados con el área de Raíces, que serán sobrevolados por un contenedor flotante de madera que recogerá en su interior el área de Tronco y en su cubierta los de Copa. Los contenidos ubicados en este espacio funcionarán como elementos transversales, ya que en distintos puntos el recorrido expositivo se asoma a este espacio.
Tras visitar el edificio Misericordia, los representantes descubrieron la galería construida para unir esta parte del museo con el edificio Kurtze. Esta espectacular pasarela contará con una pared acristalada que llenará de luz natural el espacio. Desde el exterior, también pudieron observar la fachada de Unamuno, que fue modificada para evitar problemas de desprendimiento, un asunto que ya ha sido completamente resuelto.
Inversión y plazos de finalización
La obra, con una inversión de 20.077.966,83 € por parte de la Diputación Foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao, continúa avanzando según lo previsto y se espera que finalice en el segundo trimestre de 2026. Para entonces, estará creada la nueva museografía en la que el equipo técnico lleva trabajando meses. Recientemente, se ha instalado en el museo una vitrina “piloto” para estudiar aspectos como colores, iluminación y colocación de piezas de la colección.
La remodelación integral del Euskal Museoa de Bilbao se encuentra en una “fase final de crecimiento.” Desde noviembre, los avances son más visibles con la instalación de elementos arquitectónicos como el tronco ingrávido, lo que demuestra lo cerca que está la obra de alcanzar su objetivo final. Los trabajos de cimentación, que se prolongaron más de lo esperado, eran necesarios para garantizar la estabilidad estructural del edificio.
Una vez resuelto el refuerzo estructural del edificio Misericordia y el desmontaje de la fachada de Unamuno, se ha pasado a la fase actual, que permitirá observar grandes avances en un tiempo menor.
Raúl Escrivá, ingeniero responsable de la instalación del tronco ingrávido, ha declarado que “en estos momentos se está colocando el “tubo” de madera que tiene una doble función: por un lado, representa el tronco que sustenta la cultura vasca, simbolizado por la imagen metafórica del tronco del árbol; por otro lado, actúa como elemento estructural que conecta las partes más antiguas del edificio y genera nuevos espacios de gran belleza plástica, buscando una estética propia del espíritu vasco tradicional, utilizando exclusivamente la madera para unir las fábricas de piedra.”
Escrivá ha añadido que “se está conformando el suelo y el techo mediante paneles CLT, y a la vez configurando la característica estructura de la cubierta que
Comparte en tus redes sociales:

