Bilbao redefine su comercio para adaptarse a una nueva realidad económica y social
Los escaparates de Bilbao reflejan desde hace años un proceso de transformación profunda. Los cambios en los hábitos de consumo, el auge imparable de la compra online, las dificultades para asegurar el relevo generacional y el encarecimiento de los alquileres comerciales han alterado el paisaje económico de la ciudad. Algunas profesiones tradicionales han desaparecido, otras se han reconvertido y, en paralelo, han surgido nuevos modelos de negocio más adaptados a los tiempos actuales. Esta radiografía del comercio bilbaíno es una de las principales conclusiones del Plan Estratégico de Comercio de Bilbao 2020-2025, presentado esta semana por el Ayuntamiento de Bilbao.
El documento llega en un contexto en el que la cifra de personas autónomas en Euskadi y Nafarroa muestra un ligero descenso y el sector del comercio acusa una cierta debilidad estructural. Sin embargo, el balance que ofrece el plan municipal introduce matices relevantes: menos comercios no ha significado necesariamente menos empleo, y la reconversión del sector está dando paso a establecimientos más sólidos y profesionalizados.
El acto de presentación estuvo presidido por el alcalde, Juan Mari Aburto, quien subrayó que el mayor logro del plan ha sido “el impulso de proyectos colaborativos y el trabajo en red, con el objetivo común de revitalizar y fortalecer el tejido comercial de nuestra ciudad”. Una afirmación que resume la filosofía que ha guiado el documento estratégico durante los últimos cinco años: entender el comercio no como una suma de negocios aislados, sino como un ecosistema urbano que necesita coordinación, innovación y apoyo institucional.
Cuatro ejes para un mismo objetivo
El Plan Estratégico de Comercio de Bilbao 2020-2025 se ha articulado en torno a cuatro grandes ejes de actuación. El primero, el Modelo Comercial de la Ciudad, ha buscado ordenar y equilibrar la oferta en los distintos barrios. El segundo, la Omnicanalidad y la Modernización Competitiva, ha puesto el foco en la digitalización y en la convivencia entre tienda física y venta online. El tercero ha sido la Promoción de Bilbao como Ciudad de Comercio, Cultura y Ocio, reforzando la imagen de la villa como destino atractivo tanto para residentes como para visitantes. Por último, la Colaboración Público-Privada ha servido de base para implicar a asociaciones, comerciantes y administración en una gobernanza compartida.
De estos ejes han surgido 64 acciones concretas. Entre las más visibles se encuentra el nuevo corredor comercial de Rodríguez Arias, que conecta Abando e Indautxu y refuerza la continuidad urbana del comercio. A ello se suman los programas de reactivación de lonjas vacías en el Casco Viejo y en Bilbao la Vieja, una incubadora comercial que se pondrá en marcha próximamente, proyectos de transformación digital, campañas de promoción de los comercios centenarios de la villa y acciones de sensibilización sobre consumo sostenible dirigidas a jóvenes de entre 14 y 16 años. Iniciativas emblemáticas como Bilbao Gabonak han completado este abanico de actuaciones.
Un sector en reconversión, pero con empleo al alza
La concejala de Desarrollo Económico, Comercio, Empleo y Turismo, Kontxi Claver, destacó durante la presentación que “son muchas las acciones con las que queremos apoyar y reforzar este proceso de reconversión del comercio”. Según explicó, aunque el número total de establecimientos ha disminuido, en la ciudad están surgiendo empresas “más fuertes”, capaces de generar empleo y adaptarse a un mercado cambiante.
Los datos avalan esta lectura. Entre 2020 y 2025, el empleo en el comercio minorista creció un 12,4%, lo que se traduce en 1.656 puestos de trabajo más. También se observa un aumento en el tamaño medio de los negocios, que pasan de 3,7 empleos por comercio en 2024 a 3,9 en 2025. El tejido comercial es, además, más joven: el 36,4% de los comercios tiene menos de diez años, y las personas que los gestionan se sitúan mayoritariamente entre los 31 y los 45 años, con un mayor nivel de formación.
Actualmente, la capital vizcaína cuenta con cerca de 4.000 locales comerciales repartidos por sus ocho distritos. Este entramado representa el 12,4% del tejido industrial de la ciudad y el 7,6% del empleo total, cifras que confirman el peso estratégico del comercio en la economía local. “Hay luz al final del túnel”, resumió Claver, al señalar que Bilbao se encuentra inmersa en un proceso de adaptación que, aunque complejo, empieza a dar resultados.
Mirando al futuro
Concluido el periodo 2020-2025, el Ayuntamiento ya trabaja en el próximo Plan Estratégico de Comercio, que abarcará los años 2026 a 2029. El objetivo será profundizar en la mejora de la competitividad del sector y reforzar el atractivo de Bilbao como ciudad comercial, manteniendo el equilibrio entre tradición e innovación. En un entorno marcado por la digitalización y los cambios sociales, el reto será consolidar un modelo de comercio urbano capaz de seguir siendo motor económico y elemento central de la vida en la ciudad.
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