Bilbao La Vieja se transforma en laboratorio escénico con la 20ª edición del festival BLV-ART
El barrio de Bilbao La Vieja volverá a convertirse esta primavera en un hervidero de creatividad contemporánea. Del 16 al 26 de abril, el Festival BLV-ART 2026 celebra su vigésima edición con una programación ambiciosa que apuesta por los lenguajes escénicos más innovadores y por la experimentación artística en espacios no convencionales. Durante diez días, teatro, danza, performance y propuestas audiovisuales ocuparán distintos rincones del barrio, consolidándolo como uno de los epicentros culturales más dinámicos de la ciudad.
La presentación del programa, celebrada esta mañana, ha contado con la participación del concejal de Cultura y Gobernanza, Gonzalo Olabarria, y la directora del festival, Alicia Otxandategi, quienes han subrayado el carácter “abierto, diverso y contemporáneo” de una cita que cumple dos décadas fiel a su vocación de acercar las artes vivas a la ciudadanía. La jornada ha incluido además una muestra de la pieza “Gemidos de un cuerpo sin órganos”, interpretada por la artista Amaiur Macías, anticipo de una programación que promete provocar, emocionar y sorprender.
Un festival que mira hacia el futuro
Desde su nacimiento en 2007, BLV-ART ha evolucionado hasta convertirse en una plataforma consolidada para la creación contemporánea. Lo que comenzó como una iniciativa municipal para dinamizar culturalmente Bilbao La Vieja se ha transformado en un referente en la exhibición de propuestas escénicas innovadoras. En esta edición especial, el festival refuerza su apuesta por formatos híbridos, nuevas dramaturgias y experiencias inmersivas que rompen las barreras tradicionales entre artista y público.
El programa de 2026 reúne a diez compañías, cinco de ellas vascas, y ofrece un total de once funciones, todas inéditas en Bilbao. Destacan cinco estrenos absolutos y tres estrenos en Euskadi, lo que convierte al festival en un escaparate privilegiado de la creación contemporánea más reciente.
Los escenarios se reparten entre espacios emblemáticos como el Museo de Reproducciones, Bilborock, la Plaza Arriaga y el Centro Municipal de San Francisco, que se transformarán en escenarios vivos donde el arte dialoga con el entorno urbano.
Estrenos que invitan a la reflexión
Entre las propuestas más esperadas figura “Tetas”, de Raira Rosenkjar, que abrirá el festival con una reflexión escénica sobre el cuerpo, la identidad y la maternidad desde una mirada íntima y simbólica. También destaca “52-BLAU”, de la compañía IXA, una experiencia de danza inmersiva que aborda la incomunicación contemporánea en un mundo saturado de estímulos.
La dimensión social del festival se hace especialmente visible en “Free Tour-Bilbao”, de Perpetûa Vastarda, una propuesta de teatro relacional que invita a recorrer la ciudad mientras reflexiona sobre el fenómeno de la turistificación y su impacto en los barrios. En esta línea, BLV-ART vuelve a demostrar su capacidad para conectar el arte con los debates urbanos actuales.
Otra de las piezas destacadas es “Perpetua”, de Alba De Miguel y Miguel González, que cuestiona los estándares de belleza a través de una experiencia escénica inmersiva, así como “Laberintua mugitzen da”, una propuesta dirigida a la primera infancia que combina danza, instalación y juego sensorial.
Un espacio para la experimentación
El festival también acoge propuestas que desafían los formatos tradicionales. Es el caso de “100 cosas que hacer hoy mejor que ver este espectáculo”, de Paloma Calle, una performance de cuatro horas que mezcla humor, crítica y participación del público, o “Alusinasons”, de Jaume Clotet, que fusiona concierto y performance en una experiencia tan irreverente como inclasificable.
Asimismo, el programa incluye la proyección del cortometraje “Domingo de gramos”, de Alex de la Croix y Sara Ruiz Ferrer, que aborda desde una perspectiva provocadora temas como la identidad y la dependencia emocional.
Cultura accesible y descentralizada
Uno de los pilares de BLV-ART es su vocación de acercar la cultura a todos los públicos. La mayoría de las actividades serán gratuitas hasta completar aforo, lo que refuerza su carácter inclusivo. Además, el festival se enmarca dentro del Plan Estratégico de Cultura de Bilbao 2023-2033, que busca descentralizar la oferta cultural y llevarla a todos los barrios de la ciudad.
En este sentido, Bilbao La Vieja se reafirma como un espacio clave para la experimentación artística y la convivencia cultural. A lo largo de sus veinte años de trayectoria, BLV-ART ha contribuido a redefinir la identidad del barrio, posicionándolo como un enclave creativo y abierto a nuevas formas de expresión.
Veinte años construyendo cultura
La celebración de esta vigésima edición no solo es una oportunidad para disfrutar de propuestas innovadoras, sino también para poner en valor el recorrido de un festival que ha sabido adaptarse a los cambios sin perder su esencia. BLV-ART ha sido, durante dos décadas, un puente entre la creación contemporánea y la ciudadanía, un espacio donde el arte se vive de cerca y sin intermediarios.
En un contexto cultural cada vez más diverso y cambiante, iniciativas como esta demuestran la importancia de apostar por la innovación, el riesgo y la participación. Durante diez días, Bilbao La Vieja no será solo un barrio, sino un escenario abierto donde el arte contemporáneo cobra vida y dialoga con la ciudad.
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