Bizkaia acelera su transformación digital con la inteligencia artificial como motor clave
El tejido empresarial de Bizkaia está inmerso en una fase de transformación digital cada vez más profunda y estratégica. Así lo refleja el estudio La Transformación Digital en las Empresas de Bizkaia, elaborado por barrixe – Observatorio de la Innovación de Bizkaia, en colaboración con la Diputación Foral de Bizkaia y la Cámara de Comercio de Bilbao, que pone de manifiesto un salto cualitativo en la madurez tecnológica de las empresas del territorio.
Lejos de tratarse ya de una adopción inicial de herramientas digitales, los datos apuntan a un cambio de paradigma: la digitalización ya está ampliamente asentada y ahora el reto pasa por escalar, integrar y sacar el máximo rendimiento a tecnologías más avanzadas, con especial protagonismo de la inteligencia artificial (IA).
Una digitalización ya generalizada
El estudio revela que el 92,3% de las empresas de Bizkaia utiliza ya alguna tecnología digital, un porcentaje que confirma el alto grado de penetración de estas herramientas en el tejido productivo. En paralelo, el número de empresas que aún no han iniciado este proceso desciende al 7,7%, consolidando una tendencia decreciente en la brecha digital empresarial.
Pero más allá de la adopción, el cambio más significativo se encuentra en el nivel de madurez. En 2024, la mayoría de las empresas se situaba en niveles básicos de digitalización. Sin embargo, en 2025 se produce un punto de inflexión: el 46,1% de las compañías alcanza un nivel avanzado, prácticamente igualando al 46,2% que se mantiene en fases más básicas. Este equilibrio refleja un sistema empresarial en transición, que abandona progresivamente la etapa inicial para adentrarse en un modelo más sofisticado.
La inteligencia artificial, protagonista del cambio
Si hay un elemento que explica este avance, ese es el crecimiento exponencial del uso de la inteligencia artificial. En solo un año, su adopción ha pasado del 16,6% al 37,1%, consolidándose como la tecnología más disruptiva para una de cada cuatro empresas.
Además, la IA no solo gana presencia, sino también protagonismo estratégico. El 33,5% de las empresas prevé invertir en esta tecnología en los próximos años, lo que la sitúa como la principal área de inversión futura, muy por encima del 19,5% registrado el año anterior. Este dato evidencia una clara apuesta por soluciones que permitan automatizar procesos, mejorar la toma de decisiones y aumentar la competitividad.
El impacto de la IA es especialmente notable en el sector servicios, donde alcanza una adopción del 44,4%, seguido de la construcción (31,4%) y la industria (26%). También se observa una relación directa con el tamaño de la empresa: cuanto mayor es la organización, mayor es el uso de estas herramientas, alcanzando el 58,3% en compañías de más de 50 trabajadores.
Tecnologías consolidadas y nuevas fronteras
Mientras la inteligencia artificial impulsa la transformación, las tecnologías básicas se consolidan como la base del sistema digital empresarial. El software de gestión —como los sistemas ERP o CRM— está presente en el 76,2% de las empresas, seguido por la ciberseguridad (61,4%), los servicios en la nube (40,4%) y el comercio electrónico (37,7%).
Estas herramientas, ya plenamente integradas en la actividad diaria, permiten a las empresas operar con mayor eficiencia, seguridad y capacidad de adaptación. Sin embargo, su crecimiento parece estabilizado, lo que indica que el foco de innovación se desplaza hacia soluciones más avanzadas.
En este sentido, las tecnologías vinculadas a procesos productivos siguen teniendo una adopción más limitada, especialmente fuera del ámbito industrial. Soluciones como el software de gestión de procesos (23,5%), la logística (25,6%) o la automatización industrial (9%) avanzan a menor ritmo, en parte debido a su mayor complejidad y coste.
Entre las tecnologías emergentes, destacan avances como la simulación 3D y los modelos virtuales, que aumentan su adopción hasta el 15,4%. Sin embargo, otras herramientas clave para la llamada Industria 4.0, como el internet de las cosas, la visión artificial o el blockchain, siguen por debajo del 5%, lo que refleja las dificultades que aún encuentran muchas empresas para incorporar estas soluciones.
Retos: talento, tiempo y acompañamiento
El avance digital de las empresas de Bizkaia no está exento de desafíos. Aunque las infraestructuras tecnológicas y la predisposición empresarial son factores positivos, existen limitaciones estructurales que frenan una implantación más rápida y eficiente.
Uno de los principales obstáculos es la falta de tiempo y de recursos internos, que dificulta la planificación y ejecución de proyectos digitales. A ello se suma la necesidad de asesoramiento técnico, demandado por el 41,8% de las empresas, que buscan apoyo para definir estrategias tecnológicas adecuadas a sus necesidades.
Otro reto clave es el acceso al talento especializado. Solo el 39,5% de las empresas afirma tener facilidad para encontrar perfiles tecnológicos, lo que convierte al capital humano en uno de los principales cuellos de botella del proceso de digitalización.
Un cambio en las prioridades de inversión
Las empresas de Bizkaia también están redefiniendo sus prioridades de inversión tecnológica. Mientras que el 69,8% prevé invertir en tecnologías básicas —aunque con una tendencia a la baja respecto a años anteriores—, crece el interés por soluciones avanzadas, que ya alcanzan el 38,7% de las previsiones de inversión.
Este cambio refleja una evolución natural del proceso de digitalización: una vez consolidada la base tecnológica, las empresas dirigen sus esfuerzos hacia herramientas que aporten mayor valor añadido y ventaja competitiva. En este contexto, la inteligencia artificial se posiciona como el principal motor de inversión y transformación.
Hacia una digitalización más estratégica
Los resultados del estudio permiten dibujar un panorama claro: las empresas de Bizkaia están entrando en una fase de digitalización más madura, en la que el objetivo ya no es simplemente incorporar tecnología, sino integrarla de forma estratégica en el conjunto de la organización.
El aumento de más de cinco puntos en el número de empresas con niveles medio-altos o altos de digitalización, según el Índice de Digitalización de las Empresas de Bizkaia, confirma este avance. Además, las barreras actuales —como la falta de talento o la necesidad de asesoramiento— son propias de etapas avanzadas, lo que indica que el tejido empresarial está evolucionando hacia un uso más intensivo y sofisticado de la tecnología.
La expansión de herramientas basadas en inteligencia artificial, especialmente las de carácter generativo, está permitiendo además democratizar el acceso a estas tecnologías, incluso entre las pequeñas empresas. De hecho, el 35,1% de las compañías con menos de diez empleados ya utiliza IA, lo que abre la puerta a una transformación transversal en todo el ecosistema empresarial.
Un futuro marcado por la innovación
Bizkaia se encuentra, en definitiva, en un punto de inflexión en su proceso de transformación digital. La combinación de una alta adopción tecnológica, el impulso de la inteligencia artificial y un creciente enfoque estratégico sitúan al territorio en una posición destacada dentro del panorama empresarial.
El reto ahora no es solo mantener este ritmo de avance, sino consolidarlo, asegurando que las empresas dispongan del talento, el acompañamiento y los recursos necesarios para seguir evolucionando. En ese camino, la innovación y la digitalización no serán solo herramientas de mejora, sino pilares fundamentales para garantizar la competitividad y el crecimiento sostenible en los próximos años.
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