Navarra gana margen para decidir el destino de su superávit tras un acuerdo con el Estado
Navarra podrá destinar el superávit de sus cuentas públicas a nuevas inversiones o medidas económicas sin estar obligada a dedicarlo exclusivamente a reducir deuda. Así lo establece el acuerdo alcanzado este jueves entre el Gobierno de Navarra y el Estado en la Comisión Coordinadora del Convenio Económico, celebrada de forma telemática.
Hasta ahora, la normativa estatal de estabilidad presupuestaria obligaba a que cualquier administración que registrara superávit en sus cuentas destinara ese excedente a amortizar deuda pública. El pacto alcanzado introduce una mayor flexibilidad para la Comunidad Foral, que podrá decidir cómo emplear esos recursos siempre que mantenga su nivel de endeudamiento dentro de los límites establecidos.
El consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, destacó que el acuerdo permitirá a Navarra contar con “capacidad total de decisión a la hora de emplear los remanentes económicos que genere”. Según explicó, el Gobierno foral pretende incluso solicitar al Ejecutivo central que contemple la posibilidad de que ese superávit se destine a apoyar a sectores económicos que puedan verse afectados por el actual contexto internacional.
Más capacidad de inversión
El pacto se enmarca en la adaptación de las reglas fiscales al nuevo marco europeo y refuerza los mecanismos de cooperación entre ambas administraciones en materia de estabilidad presupuestaria. En la práctica, supone que Navarra podrá incrementar su capacidad de gasto sin poner en riesgo el equilibrio de sus cuentas.
Una de las primeras consecuencias será la ampliación del Plan de Inversiones 2025-2027 aprobado junto a los presupuestos del pasado ejercicio. Este programa ya contempla una dotación inicial de 125 millones de euros destinados a proyectos considerados prioritarios por el Ejecutivo foral.
La confirmación de que el superávit de 2024 ascendió a 271 millones de euros abre ahora la puerta a reforzar ese plan y a impulsar nuevas actuaciones en ámbitos estratégicos para la comunidad.
Una deuda por debajo de los límites
El acuerdo alcanzado establece una condición clara: Navarra podrá destinar su superávit a otros fines siempre que su nivel de deuda pública no supere el límite fijado por la legislación española de estabilidad presupuestaria. Actualmente, ese umbral se sitúa en el 13 % del PIB para las comunidades autónomas.
Las cifras de Navarra se sitúan cómodamente por debajo de ese techo. Al cierre de 2024, la deuda pública de la comunidad alcanzó los 2.745 millones de euros, lo que representa el 10,3 % de su producto interior bruto.
Este dato convierte a Navarra en el territorio menos endeudado del conjunto de comunidades autónomas. Además, la tendencia de reducción de la deuda se ha mantenido de forma sostenida en los últimos años, hasta situarse en niveles similares a los registrados en 2011.
Fruto del diálogo institucional
El consejero Arasti subrayó que el acuerdo es el resultado de varios meses de trabajo técnico y político entre ambas administraciones.
“El valor del diálogo conjunto ha sido fundamental”, señaló. “Ha sido tan fluido que nos ha permitido llegar a este acuerdo tras meses de intercambios de información y conversaciones”.
Con este nuevo marco, Navarra consolida una mayor autonomía en la gestión de sus recursos públicos. La posibilidad de reinvertir el superávit abre ahora la puerta a reforzar políticas económicas, apoyar a sectores productivos o impulsar nuevas inversiones que contribuyan al desarrollo de la comunidad en los próximos años.


