Conservación de aves migratorias: Gipuzkoa impulsa la recuperación ecológica de las marismas de Txingudi
La Diputación Foral de Gipuzkoa visita Jaitzubia para conocer el seguimiento de aves
La Diputación Foral de Gipuzkoa llevó a cabo hoy una visita a Jaitzubia, ubicado en las marismas de Txingudi, con el objetivo de observar de cerca el trabajo de seguimiento y anillamiento científico de aves que se realiza en esta área desde hace dos décadas. La diputada general, Eider Mendoza, y el diputado foral de Equilibrio Territorial Verde, Xabier Arruti, participaron en la actividad junto a Juan Arizaga, director del departamento de ornitología de la Sociedad Aranzadi, y Pau Minguez, secretario de la misma.
Las marismas de Txingudi se reconocen como uno de los espacios húmedos más valiosos de Euskadi y son un punto estratégico para la migración de aves. Su localización entre el mar Cantábrico y el extremo occidental de los Pirineos permite que decenas de miles de aves utilicen este corredor natural como una parada para descansar y recuperarse durante sus migraciones estacionales.
Seguimiento científico de aves desde 2007
Desde 2007, la Sociedad Aranzadi, con el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa, ha estado llevando a cabo un seguimiento científico de aves en la zona. Este trabajo tiene como objetivo entender cómo utilizan las aves estos espacios, identificar cambios en sus poblaciones y proporcionar información clave para guiar las políticas de conservación.
La estación de anillamiento de Jaitzubia mantiene un esfuerzo constante, con anillamientos diarios entre el 15 de julio y el 30 de septiembre. Esta práctica permite comparar datos a lo largo de los años y analizar la evolución de las especies que utilizan la marisma durante su paso migratorio. En sus 20 años de actividad, el programa ha anillado más de 25,000 ejemplares de más de 80 especies, generando indicadores actualizados anualmente sobre el uso de las marismas y las tendencias poblacionales de las aves migratorias.
Entre las especies registradas, destacan diferentes tipos de carriceros y carricerines, así como el carricerín cejudo, catalogado como vulnerable a nivel internacional y considerado uno de los más amenazados en Europa. También son relevantes el pechiazul y el martín pescador. El seguimiento ha revelado descensos anuales que varían entre el 2% y el 10%, dependiendo de la especie y su edad, siendo el andarríos chico uno de los más afectados.
Restauración ecológica de las marismas de Txingudi
La visita también se centró en las acciones desarrolladas en los últimos años para restaurar ecológicamente las marismas de Txingudi. La Diputación Foral ha impulsado la recuperación de estos espacios húmedos como parte de su estrategia de conservación, con el objetivo de preservar la biodiversidad y facilitar la adaptación del territorio al cambio climático. En 2025, se recuperaron 2,5 hectáreas de marisma en Beko Errota, gracias a fondos Next Generation EU, como parte de un proceso más amplio para restaurar un espacio que ha sufrido alteraciones por actividad humana.
Un nuevo impulso en este ámbito se presenta con el proyecto LIFE-Humedales, que ha obtenido una financiación europea de 2,5 millones de euros para continuar la restauración en Jaitzubia, específicamente en la marisma de San Pablo. Este espacio está protegido y cuenta con un sistema de drenaje para el agua de lluvia, y las intervenciones buscan mejorar la dinámica natural, los hábitats y la biodiversidad de la zona. Esta fase de restauración está prevista para comenzar en 2027.
Importancia de la biodiversidad en Txingudi
Las marismas de Txingudi son parte de la Red Natura 2000, incluidas en una Zona de Especial Conservación y en una Zona de Especial Protección para las Aves, siendo el único espacio de su tipo en el territorio. Su relevancia ecológica se refleja en la diversidad de especies que habitan en este lugar, con más de 250 especies de aves registradas, tanto residentes como migratorias e invernantes.
Además de beneficiar a las aves, la restauración de las marismas también ha permitido la recolonización de la nutria en la zona, que había estado ausente durante más de 50 años. La mejora de los hábitats favorecerá la conservación de esta especie y de otras que dependen del ecosistema.
La diputada general, Eider Mendoza, enfatizó la importancia de continuar con la recuperación de este espacio natural, subrayando que cuidar de la biodiversidad es esencial para el bienestar integral del territorio. Además, destacó que estas acciones contribuyen a mejorar la resiliencia del entorno frente a fenómenos como el cambio climático y a reducir el riesgo de inundaciones, un problema que afecta a los vecinos de Amute y Mendelu.
Con esta visita, la Diputación Foral de Gipuzkoa ha reafirmado su compromiso con la investigación científica, la conservación de la biodiversidad y la restauración ecológica, asegurando que Txingudi se mantenga como un espacio natural vital y funcional frente a los desafíos ambientales del futuro.
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