Bilbao será declarada zona de mercado residencial tensionado
El Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Bilbao han alcanzado un acuerdo para declarar la capital vizcaína como zona de mercado residencial tensionado, una figura que busca contener la escalada de los precios del alquiler y garantizar el acceso a una vivienda digna. Con esta medida, el 36% de la población vasca quedará amparada por este marco regulatorio.
El plan de acción asociado a la declaración tendrá una vigencia de tres años y contempla medidas legales, urbanísticas y financieras. Entre sus objetivos destacan: ampliar el parque público de vivienda por encima de las 1.000 unidades, movilizar pisos vacíos hacia el alquiler social, incentivar la conversión de locales en residencias y reforzar las ayudas a colectivos vulnerables, con especial atención a los jóvenes.
Nuevas promociones y aprovechamiento del suelo ya construido
El consejero de Vivienda, Denis Itxaso, ha recordado que en los últimos años el Gobierno Vasco ha promovido 1.322 viviendas y alojamientos dotacionales en Bilbao, y que el reto ahora es levantar 890 nuevas viviendas protegidas antes de 2028.
Itxaso ha insistido en la necesidad de combinar la construcción de nuevas promociones con intervenciones en el tejido urbano ya existente:
“Tan importante es construir nuevas viviendas como actuar sobre la ciudad construida, redensificando y aprovechando mejor espacios ociosos”.
El consejero ha animado a fomentar la conversión de locales comerciales en viviendas y la segregación de grandes pisos en unidades más accesibles, como parte de la estrategia para ampliar la oferta habitacional.
“Bilbao debe ser un ejemplo”
Por su parte, el alcalde Juan Mari Aburto ha subrayado la importancia de la cooperación institucional en este ámbito:
“Bilbao debe ser un ejemplo de trabajo interinstitucional en la mejora de oportunidades para conseguir más vivienda digna, especialmente para la juventud, así como para estabilizar el mercado de pisos en la Villa y en nuestro entorno cercano”.
La declaración de Bilbao como zona tensionada se suma a las iniciativas que ya se han desplegado en otras áreas del País Vasco, con la vista puesta en frenar la presión inmobiliaria y garantizar que el derecho a la vivienda no quede fuera del alcance de buena parte de la ciudadanía.
Una medida que no siempre da los frutos esperados
Sin embargo, la eficacia de la declaración de zonas tensionadas sigue siendo objeto de debate. En otras regiones de España y en diversas ciudades europeas, medidas similares han tenido un impacto desigual: en algunos casos apenas han logrado contener los precios y, en otros, incluso han reducido la oferta de alquiler al desincentivar a propietarios. La experiencia acumulada apunta a que, por sí sola, esta figura regulatoria difícilmente resolverá el problema estructural de acceso a la vivienda, y que su éxito dependerá de la capacidad real de las instituciones para acompañarla con políticas activas y sostenidas en el tiempo.
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