Pamplona se prepara para liderar el debate europeo sobre comunidades energéticas y transición sostenible

En un momento en el que la transición energética ya no es una opción sino una necesidad urgente, Pamplona se prepara para convertirse en el epicentro europeo del diálogo sobre el futuro de la energía. Los próximos 6 y 7 de mayo, el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra, Baluarte, acogerá el IV Congreso Europeo de Comunidades Energéticas y el II Encuentro Estatal de Oficinas Verdes, un evento que promete reunir a expertos, instituciones y ciudadanía en torno a una idea clave: la energía también se construye desde lo local.
La presentación oficial del encuentro tuvo lugar en un escenario simbólico, la oficina verde del barrio de Txantrea, uno de los puntos de referencia en materia de asesoramiento energético en la ciudad. Allí, responsables institucionales han puesto de relieve la importancia de un modelo que, lejos de limitarse a grandes infraestructuras o decisiones macro, sitúa a las personas en el centro de la transformación.
Un modelo que nace en los barrios
La responsable de transición energética de Nasuvinsa, Yael Lorea Iriguibel, destacó durante la presentación el papel de estas oficinas como espacios de cercanía con la ciudadanía. Desde hace más de una década, estos puntos ofrecen información, acompañamiento y soluciones prácticas a los vecinos, facilitando el acceso a un modelo energético más eficiente, sostenible y participativo.
El enfoque no es casual. En Navarra se ha apostado por una transición energética que no solo reduzca emisiones, sino que también fortalezca la cohesión social, impulse la innovación y fomente la colaboración entre administraciones. En este contexto, las oficinas verdes se han convertido en una herramienta clave para traducir los grandes objetivos climáticos en acciones concretas en el día a día de las personas.
Navarra, un laboratorio de comunidades energéticas
Uno de los elementos que sitúan a Navarra como referente es el desarrollo de las comunidades energéticas. Tal y como explicó el consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo Amezaga, estas iniciativas representan una vía directa para implicar a la ciudadanía en la producción y gestión de energía.
La comunidad foral cuenta actualmente con 84 comunidades energéticas, lo que la convierte en la comunidad autónoma con mayor número por habitante en el Estado. Este liderazgo no es fruto del azar, sino de una combinación de factores: financiación específica, un marco regulatorio estable y el acompañamiento técnico que ofrecen iniciativas como las gestionadas por OTC Navarra, bajo el paraguas de Nasuvinsa.
Este ecosistema ha permitido que la transición energética deje de ser un concepto abstracto para convertirse en una realidad tangible, donde vecinos, empresas y administraciones colaboran para generar energía renovable, reducir costes y avanzar hacia un modelo más sostenible.
La energía como cuestión social
El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron Saez, subrayó durante la presentación una idea fundamental: la transición energética no es solo un reto técnico, sino, sobre todo, un desafío social. Sin la participación activa de la ciudadanía, afirmó, no hay cambio posible.
Bajo esta premisa, el Ayuntamiento ha impulsado iniciativas como la red de oficinas verdes, el apoyo a las comunidades energéticas y el fortalecimiento de las oficinas de barrio, que actúan como nodos de información, asesoramiento y acción. Estas herramientas permiten acercar la transición energética a la vida cotidiana, facilitando que los vecinos puedan tomar decisiones informadas y participar activamente en el cambio.
La organización conjunta del congreso y el encuentro responde precisamente a este enfoque: generar conocimiento, compartir experiencias y fomentar la implicación ciudadana. Pamplona quiere ser no solo un lugar de debate, sino también un espacio donde se construyan soluciones.
Un encuentro con proyección internacional
El IV Congreso Europeo de Comunidades Energéticas y el II Encuentro Estatal de Oficinas Verdes no se limitan a un ámbito local o estatal. Su carácter internacional queda reflejado en la presencia de expertos de primer nivel que aportarán una visión global sobre los retos y oportunidades del sector.
Entre los ponentes destaca Karlijn Stokkers, de la cooperativa neerlandesa Energie Samen, que abordará las claves de la financiación de comunidades energéticas en los Países Bajos. También participará Sébastien Delpont, de Energiesprong, que expondrá los avances en rehabilitación industrializada, un modelo que está revolucionando la eficiencia energética en el ámbito de la edificación.
Por su parte, Patricia Álvarez, de la embajada de Dinamarca, compartirá la experiencia de las redes de calor en Copenhague, uno de los ejemplos más avanzados de planificación energética urbana a nivel europeo.
Un espacio para el futuro
La celebración de este encuentro consolida a Pamplona como un referente en el ámbito de la transición energética, no solo por sus políticas, sino también por su capacidad de generar espacios de reflexión y colaboración. Durante dos días, la ciudad se convertirá en un punto de encuentro donde se debatirá sobre el presente y el futuro de la energía, con una mirada puesta en la sostenibilidad, la innovación y la participación ciudadana.
En un contexto global marcado por la urgencia climática y la necesidad de transformar los modelos energéticos, iniciativas como esta adquieren un valor especial. Porque, más allá de los grandes titulares, la transición energética se construye en cada barrio, en cada comunidad y en cada decisión cotidiana. Y Pamplona, con este congreso, quiere demostrar que el cambio ya está en marcha.
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