×

El mercado de La Bretxa encara su recta final de obras para reabrir este otoño

La Pescadería de La Bretxa encara una nueva etapa decisiva en su transformación. El emblemático edificio, situado en pleno corazón de Donostia-San Sebastián, se prepara para reanudar la próxima semana unas obras largamente esperadas que marcarán el futuro de uno de los espacios comerciales más tradicionales de la ciudad. Si se cumplen los plazos previstos, el renovado mercado abrirá sus puertas este otoño, devolviendo la actividad a un enclave histórico que aspira a adaptarse a las nuevas demandas urbanas sin perder su esencia.

La intervención, que se prolongará durante aproximadamente seis o siete meses, supone mucho más que una simple rehabilitación arquitectónica. El objetivo es redefinir el concepto del mercado, transformándolo en un espacio “más moderno, cercano y accesible”, tal y como ha subrayado la concejala de Economía y Empleo Local, Ane Oyarbide, durante su reciente visita al interior del edificio. En sus palabras, el proyecto busca convertir La Bretxa en un auténtico motor económico y social, reforzando su papel como punto de encuentro ciudadano y dinamizador del comercio local.

Un proyecto reactivado tras la paralización

La reanudación de las obras no ha sido inmediata. El proyecto sufrió un parón tras las dificultades con la anterior empresa concesionaria, lo que obligó a la Sociedad de Fomento de San Sebastián a asumir directamente la gestión. Fue esta entidad la que, el pasado mes de noviembre, sacó a licitación los trabajos, desbloqueando una situación que había generado incertidumbre tanto entre comerciantes como entre vecinos.

A partir del próximo lunes, el edificio volverá a convertirse en un espacio de obras. Los primeros trabajos consistirán en el vallado del acceso principal y la adecuación inicial del entorno. Posteriormente, se acometerán las intervenciones estructurales más complejas: nuevas escaleras, divisiones interiores, huecos para ascensores y montacargas, así como la configuración de los espacios comerciales que darán forma al futuro mercado.

LEER:  ICEBERG Visual Consulting: visual thinking para potenciar la comunicación organizacional

El presupuesto asciende a 10,2 millones de euros, una inversión significativa que refleja la importancia estratégica del proyecto para la ciudad. Si el calendario se mantiene, las obras concluirán en unos seis meses, lo que permitiría la reapertura del edificio a finales de año.

Un mercado más amplio y funcional

El nuevo mercado de La Bretxa no solo será más moderno, sino también más amplio y eficiente. El rediseño interior permitirá optimizar la distribución del espacio, mejorando tanto la experiencia de compra como las condiciones de trabajo de los profesionales.

El edificio contará con cuatro accesos principales —desde la plaza Bretxa, las calles Aldamar, San Juan e Iñigo—, facilitando la movilidad y la integración con el tejido urbano. En su interior se instalarán 23 asentadores, además de un puesto aún pendiente de adjudicación, así como nuevos espacios para baserritarras, reforzando la conexión entre el producto local y el consumidor.

A todo ello se sumarán zonas logísticas, almacenes y obradores, elementos clave para garantizar el correcto funcionamiento del mercado. La segunda planta, todavía sin uso definido, se perfila como un espacio versátil que podría albergar actividades, programas y servicios vinculados al propio mercado, ampliando su dimensión más allá de lo puramente comercial.

Una transformación que va más allá del interior

Aunque la reapertura del mercado está prevista para este otoño, la transformación de La Bretxa no concluirá entonces. El Ayuntamiento ya trabaja en la siguiente fase: la rehabilitación del exterior del edificio y su entorno urbano, con el horizonte puesto en 2027.

El primer paso será la renovación del acceso acristalado desde la plaza, que se sustituirá antes del verano. Posteriormente, se abordará una intervención más ambiciosa: la cobertura y reurbanización de la plaza Bretxa. Este proyecto incluirá la reubicación de los kioscos, la mejora de la iluminación y la renovación de las conexiones urbanas, con el objetivo de crear un espacio más cómodo, atractivo y funcional para la ciudadanía.

LEER:  Summer in Ireland: inmersión lingüística real en Irlanda con acompañamiento directo y personalizado

El sótano del edificio también experimentará cambios relevantes. Allí se reubicará el supermercado Lidl, además de habilitarse bodegas, servicios e instalaciones generales del mercado. Todo este conjunto de actuaciones deberá estar completado en 2027, culminando así una transformación integral del entorno.

Un símbolo en evolución

La reforma de La Bretxa representa, en definitiva, el reto de actualizar un símbolo sin despojarlo de su identidad. Durante décadas, este mercado ha sido un referente del comercio tradicional donostiarra, un lugar donde la actividad económica se entrelaza con la vida cotidiana de la ciudad.

Ahora, en un contexto de cambios en los hábitos de consumo y en la configuración urbana, la ciudad apuesta por reinventar este espacio para garantizar su continuidad. La clave estará en encontrar el equilibrio entre tradición e innovación: mantener el carácter cercano y auténtico del mercado, al tiempo que se incorporan mejoras que lo hagan competitivo y atractivo para nuevas generaciones.

Si los plazos se cumplen, este otoño marcará el inicio de una nueva etapa para La Bretxa. Una etapa en la que pasado y futuro convivirán bajo un mismo techo, renovado pero fiel a su esencia.

Comparte en tus redes sociales:

Más noticias de Euskadi